Cómo conservar mejor el aceite de oliva virgen extra

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Cómo conservar mejor el aceite de oliva virgen extra

IMG_E9471Posiblemente, muchas veces te han preguntado si el aceite de oliva caduca o si, como otros alimentos, la fecha de caducidad sólo es una guía o recomendación. También te habrás preguntado en infinidad de ocasiones qué hacer para conservarlo de la mejor manera. Aquí te daremos las respuestas. 

  • ¿El aceite de oliva virgen extra caduca?

Sí y no. En teoría no caduca como tal, pero sí tiene una fecha de caducidad en el sentido que llega un momento en que ya no es “aceite de oliva virgen extra”, puesto que pierde las calidades que tiene que tener para ser un AOVE.  De hecho, el aceite es como un ser vivo, que desde el momento en que nace envejece. El aceite de oliva virgen extra pierde cualidades organolépticas cada día que pasa. Por eso, recomendamos no consumirlo más allá de uno o dos años de antigüedad, como máximo. Pero si ha pasado más tiempo y no percibimos ningún defecto, el aceite sigue siendo apto para el consumo. 

  • ¿El color nos indica que está caducado? 

No, el color del aceite no importa. No es indicativo de la calidad del producto. Por este motivo, por ejemplo, las catas profesionales se hacen con una copa de color azul que esconde el color del aceite. 

  • ¿Cómo notaremos que está caducado?

Si no sabemos la fecha en que se ha envasado y, por lo tanto, no podemos calcular si ha pasado mucho tiempo, podemos saber si el aceite ya “ha caducado”. Es tan fácil como ver si notamos que tiene un olor o sabor a rancio, o que tiene sabores extraños y con defectos. En estos casos, el aceite se ha deteriorado, y aunque en la etiqueta ponga que es virgen extra, probablemente ya ha dejado de ser virgen extra.  

  • ¿Cómo conservar el aceite de oliva? 

La mejor manera es congelándolo. Sí, parece un disparate, pero el aceite se puede congelar y de este modo conserva sus cualidades organolépticas como el primer día. Pero si no lo quieres congelar, toma nota de las siguientes recomendaciones: tienes que conseguir que ni le toque la luz, ni el aire, ni esté sometido a altas temperaturas. Tiene que estar en un lugar fresco, incluso frío. Que no le toque la luz, ni el aire, por este motivo es preferible conservarlo en latas o botellas de vidrio oscuro, y que esté en una zona de la cocina que no experimente el calor del horno o del fuego.