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Olis Bargalló, cómo conservar mejor el aceite de oliva virgen extra

 

El aceite de oliva virgen extra es, como muchos otros alimentos de nuestra gastronomía, un “ser vivo”, que evoluciona con el tiempo y que si no se conserva en las perfectas condiciones puede “envejecer”, y en este caso, mal. Es por ello, que hay que tener en cuenta una serie de aspectos a la hora de adquirir y de conservar el más preciado de nuestros ingredientes de la dieta mediterránea: el aceite de oliva virgen extra.

En Olis Bargalló siempre hemos tenido en cuenta este aspecto, y seguiremos teniéndolo ahora, en la denominada “nueva normalidad”.  

Pero antes de continuar hay que tener claro que los principales enemigos del aceite de oliva virgen extra son: 

  • La luz
  • El oxígeno. 
  • La alta temperatura. 

Por ello, es tan importante el envase, pero también el lugar donde se conservará el aceite, ya que hacerlo de la manera incorrecta puede estropear las cualidades organolépticas del AOVE. 

 

La luz

Una vez elaborado, el aceite se mantiene en depósitos opacos de acero inoxidable donde la incidencia de la luz es nula.  Y una vez envasado, hay que mantener las condiciones de opacidad para conservar en perfectas condiciones el AOVE. Así pues, en Olis Bargalló utilizamos vidrios oscuros, incluso opacos, así como latas de aluminio, para evitar al máximo que la luz estropee nuestro producto. 

La temperatura

Es uno de los agentes externos que más estropea el aceite. ¿Quién no tiene la botella de aceite en la encimera de la cocina expuesta al calor de los fogones? El aceite es un producto inestable y la temperatura elevada cataliza los procesos oxidativos. El resultado es la pérdida de los atributos sensoriales y de las cualidades organolépticas que caracterizan el aceite. A más temperatura, el aceite tiende a su enranciamiento. Por ello, conservarlo a un temperatura incluso baja (lo ideal sería en neveras de vinos, a 12-14ºC) sería lo ideal. 

El oxígeno

Efectivamente, el contacto con el oxígeno “empeora el aceite”. También es uno de los motivos por los cuales, los envases más grandes son más beneficiosos para el aceite, ya que menos cantidad de aceite entra en contacto con el aceite. Pero también, hay que tener en cuenta que, en el momento en que abrimos o empezamos una botella de aceite, éste empieza a oxidarse, sobre todo, si no está cerrado herméticamente. 

 

Por todo ello, para controlar mejor “los enemigos externos” de nuestro aceite de oliva virgen extra podemos recomendar que: 

  • Se opte por los envases opacos, que protejan al AOVE de la luz. 
  • Conservar el aceite en lugares frescos, incluso fríos y evitar que esté a más de 18ºC. 
  • Adquirir envases bien adaptados al uso que le queremos dar, que permitan cerrarlos de forma correcta para que no entre el oxígeno en contacto con el aceite.  
  • Consumir rápidamente el aceite de oliva una vez el envase esté abierto. al contrario que los vinos, el aceite no mejor con el tiempo, pues no envejece bien.  

En este sentido, es importante que desestimemos los formatos de monodosis de aceite de oliva virgen extra, puesto que no son envases que conserven correctamente el aceite de oliva virgen extra, además de contribuir al gasto de plásticos y, por tanto, al daño al medio ambiente.